top of page

Fashion Blues

  • 10 nov 2016
  • 2 Min. de lectura

Nueva York, Estados Unidos

15 de enero de 1916

Querida hermana:


Hoy saqué un momento para escribirte. Sé que debes creer que te olvidé o que no me importas, pero no he tenido tiempo. Yo se que no es excusa, hubiera podido dormirme un poco más tarde o levantarme más temprano, pero es que casi no duermo y el corto tiempo en el que puedo hacerlo tengo que aprovecharlo, o de lo contrario no rindo en todo el día y tú sabes que tengo que trabajar.

Me haces mucha falta, no sabes cuánta. Eres la única persona con la que puedo desahogarme y en estos días de verdad te necesito. El mundo está pasando por momentos difíciles y a veces creo que Edna no lo entiende o se hace la loca. Como siempre con este tipo de cosas no paro de llorar, no puedo pasar por desapercibida toda la gente que está muriendo, toda la destrucción, todos los problemas, por más que yo no los esté viviendo. Sin embargo, me toca taparme un ojo con un parche color de rosa y escribir sobre temas frívolos y sin mayor relevancia. Estoy cansada de la moda, es mi pasión, pero siento que hay cosas más importantes de las cuales escribir en este momento. ¿A quién le importan los sombreros que están usando en París cuando el mismo París está siendo destruido? ¿Por qué tengo que decirle a las mujeres cómo vestirse cuando regresen sus esposos de la guerra si ni siquiera saben si van a regresar? Es como ocultar la oscura realidad o tratar de hacerla más bonita, pero lo que la gente no entiende, sobre todo Edna, es que una época tan espinosa no tiene un lado bueno.

¿Puedes creer que me toca escribir sobre cómo combinar los accesorios ultra femeninos y costosos con los uniformes que las mujeres deben usar? Tengo que recomendarles los mejores costureros para que sus uniformes sean mejores que los de las otras mujeres. ¡Es absurdo! Ellas tienen cosas más importantes que hacer que comprar una bufanda de seda que vaya acorde con la gabardina de lana verde militar. Tienen que ocuparse de sus hijos, tienen que ir a trabajar, llevar la comida a sus casas, no tienen que salir a comprar los nuevos zapatos que se vieron en el último desfile que Edna organizó.

Ese tipo de cosas son las que me hacen sentirme algo decepcionada del mundo con el que tanto he soñado. Me siento nostálgica, un poco triste, y quisiera tenerte aquí a mi lado para que me des un abrazo tan intenso que me haga sentir que todo va a mejorar y que solo es cuestión de tiempo para que vuelva a estar inmensamente enamorada de mi trabajo.

Pero mírame, ya me estoy volviendo igual de egocéntrica que los demás y no te he preguntado sobre ti. Cuéntame cómo estás, cómo está la familia. Espero que no estén pasando necesidades y que a pesar de las adversidades todo esté bien. Déjame saber si necesitan algo o si es necesario que vuelva.


Te quiere infinitamente,

Tu hermana Dorothy.


 
 
 

Comentarios


bottom of page